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Una cuenta de ahorros nos puede servir para recibir dinero, realizar pagos, separar fondos para una meta o mantener una reserva disponible. Pero no todas las cuentas tienen las mismas condiciones. Antes de abrir una, lo mejor es revisar qué servicios ofrece y cuáles son sus costos.

¿Para qué vamos a utilizar la cuenta?

El primer paso consiste en definir el objetivo. Algunos necesitarán una cuenta para recibir su sueldo, otros la utilizarán para ahorrar dinero destinado a una compra o para mantener un fondo por si acaso.

El uso que le vamos a dar a nuestra cuenta puede determinar ciertas características importantes. Si vamos a realizar muchas operaciones, nos conviene prestar atención a las condiciones asociadas a transferencias, retiros y mantenimiento. Si nuestro objetivo principal es ahorrar, pueden tener mayor importancia la tasa de rendimiento y las restricciones para retirar fondos.

¿Qué es la TREA?

La TREA, o Tasa de Rendimiento Efectivo Anual, nos permite analizar el rendimiento que puede generar un depósito considerando las condiciones del producto. Es una referencia útil para comparar alternativas de ahorro, siempre y cuando se revisen también las condiciones y posibles cargos aplicables.

La comparación no debería basarse solamente en el porcentaje anunciado. Es importante comprobar si existen requisitos de saldo mínimo, número de operaciones, mantenimiento u otras condiciones.

¿Banco, financiera o caja?

En Perú existen diferentes tipos de entidades autorizadas para captar depósitos: bancos, financieras, cajas y otras instituciones reguladas. La SBS publica información sobre las entidades autorizadas y nos permite saber cuáles de ellas cuentan con cobertura del Fondo de Seguro de Depósitos.

De esta manera, podemos comparar productos de diferentes instituciones en lugar de asumir que solamente los bancos tradicionales ofrecen cuentas de ahorro.

¿Qué es el Fondo de Seguro de Depósitos?

El Fondo de Seguro de Depósitos, conocido como FSD, protege determinados depósitos de los ahorristas ante el riesgo de insolvencia de las instituciones financieras miembros, hasta el límite de cobertura vigente. La cobertura no representa un costo que el cliente deba pagar directamente.

Antes de colocar ahorros, nos conviene comprobar que la institución se encuentre autorizada y revisar las condiciones de cobertura aplicables.

Una cuenta para gastar y otra para ahorrar

No siempre es necesario utilizar una cuenta única para todo. Separar el dinero destinado a gastos cotidianos del dinero reservado para una meta puede facilitarnos el control del presupuesto.

Por ejemplo, podemos recibir nuestros ingresos en una cuenta principal y, de vez en cuando, transferir una cantidad que veamos razonable a otra cuenta destinada exclusivamente al ahorro. Esta separación nos puede ayudar a evitar que el dinero reservado termine utilizándose para gastos diarios.

Qué tenemos que revisar antes de abrir una cuenta

Antes de elegir, conviene comparar la tasa ofrecida, los costos, las condiciones para obtener el rendimiento anunciado, los canales digitales disponibles, las operaciones gratuitas y las reglas para retirar o transferir dinero.

Nuestra elección tiene que depender de la finalidad del dinero. Lo normal es que una cuenta utilizada diariamente y una destinada a guardar ahorros durante varios meses requieran características totalmente distintas.